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Vamos a contar mentiras, tralará

La educadora Ana Mir, recordando una vieja canción de la infancia, nos muestra la serie de mentiras que como sociedad hemos ido tragando, década tras década, para llegar a esta época en que la cultura de la muerte se ha instalado entre nosotros.

Seguro que muchos recordamos aquella canción que cantábamos en las excursiones del colegio: «Ahora que vamos despacio… vamos a contar mentiras, tralará…»

Y es que en aquellos tiempos se tenía muy claro lo que era verdad y lo que era mentira; además se sabía que la verdad siempre era mejor que la mentira, aunque doliera, porque la mentira siempre se nos volvía en contra.

«Por el mar corren las liebres… por el monte las sardinas, tralará…»

En aquellos tiempos viví la campaña en contra de la legalización de la ley del aborto. Recogíamos firmas en la calle y eso nos daba la posibilidad de hablar con mucha gente. Recuerdo que aún no se tenía claro si el feto era una persona o no y que los supuestos para la legalización del aborto eran la violación, el riesgo para la madre y la malformación del feto. Todos ellos daban mucha pena y, apelando a la sensibilidad del ciudadano, se aprobó la ley.

Hoy me encuentro con el informe del Ministerio de Sanidad sobre este tema y me cuenta que en el año 2019 el porcentaje de abortos por riesgo de salud para la madre fue de un 5’85%; por riesgo de anomalías en el feto fue de un 2’93% y «a petición de la mujer» (¿será por violación?) fue de un 90’90%. ¡Vaya gol nos metieron!

«Me encontré con un almendro…cargadito de manzanas, tralará…»

Estos días estamos viviendo la legalización de la eutanasia. El supuesto que se nos presenta también da mucha pena y apela al sentimentalismo de la población. Razón de más para aprobar la ley. Y no dejan de darme escalofríos al pensar en lo que puede derivar esta ley dentro de veinte años….

«Empecé a tirarle piedras… y cayeron avellanas, tralará…»

Dejando aparte la canción, la mentira siempre hace daño a todos. Nuestra sociedad vive un gran drama: el desprecio de la vida, una vida que se tiene en abundancia. Un gran drama porque unos se creen con derecho a disponer de la vida de otros. Un gran drama porque lo que se nos vende como libertad, solo va dejando muertos a su paso.

La vida es un regalo del Creador, ¿por qué despreciarla de esta manera? ¿Qué se oculta detrás de la destrucción de la persona?

Ana Mir

Esta entrada tiene 8 comentarios

  1. Estoy totalmente de acuerdo. Lo más triste de todo esto es el lavado de cerebro que se les hace a nuestros jóvenes desde los colegios. Estamos ante una situación muy preocupante. Hay que rezar mucho.

  2. Me ha encantado el artículo y además con toda la razón ¿Quién somos nosotros para decidir sobre la vida de los demás?
    Antes nos educaban en valores hoy no hay tiempo, todo son prisas. Realmente estamos viviendo en un verdadero drama y esto sólo acaba de empezar

  3. Excelente artículo. Estas mentiras son las que sirven a algunos para auto-engañarse y pensar que no están haciendo nada malo; y a otros para enriquecerse a costa de la muerte de inocentes o del asesinato consentido.

  4. El peligro de legislar sin basarse en la verdad y en el criterio de los profesionales es la creación de más problemas que soluciones y sobre todo, en el caso de la eutanasia el peligro es el de » la pendiente resbaliza». Es decir, la aplicación de la eutanasia indiscriminadamente. ¿ No hubiera sido mejor elaborar una Ley que garantizase los cuidados paliativos para el 100% de la población?

  5. Lo más penoso es que de una u otra forma somos cómplices de cada una de esas atrocidades, dirás: «pero si yo estoy totalmente en contra, eso es cosa de los políticos, o es por culpa del sistema capitalista y el consumismo, o es por la perdida de valores, o vaya uno a saber que…pero no tengo nada que ver»
    y yo me pregunto: a quién votas (da igual, de una u otra forma todos son dañinos), acaso puedes hacer algo contra como funciona el mundo economicamente? qué valores transmites…el mejor no te metas,,,el es lo hay?.
    Culpables? seguro que si…pero nos queda el no íntimo y que seguramente hasta pase desapersibido pero lo único que tenemos y nos quedará….el Yo NO aborto!! Yo NO ayudaré a nadie a morir, ni pediré un suicidio asistido para mi!! Yo en lo que tenga alcance digo que NO a no luchar por la vida hasta las últimas consecuencias.

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